Durante mucho tiempo pensé que hacer, que decir
cuando te viera y fue ahí destellos radiantes me alcanzaban, y sí así describo
su mirada. Una hora y las risas de simple palabras escritas y leídas desde un
chat pasaron a ser risas compartidas. Con gesto y gracia se miraban y se
gustaban, aguardando. Aguardando ese preciso momento anhelado por él. Y ella mirándolo,
intimidándolo se le acercaba teniéndolo loco. Él sin saberlo la enloquecía con
su simpatía. Más profunda tornaba la noche más claras eran las estrellas y más
claras eran las sensaciones de esos dos locos seres. Días inentendibles paso él,
con tan solo un llamado esos días hubieran sido risas acentuadas.
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